Gracias a Dios soy ignorante.
Es en días como los que corren cuando me siento feliz por ser ignorante. En tiempos corrientes, la conciencia de las propias limitaciones le manda a uno a callar. Aunque más no sea por prudencia. O buen gusto, que de eso también se vive. Pero en estos tiempos todo cambia. Tanto cambia, que uno se siente cómodo con su propia limitación para abordar ciertos temas.
Veamos el tema candente de estos días: la debacle del sistema financiero internacional.
La debacle del sistema financiero internacional no significa otra cosa que la terminación de una era nacida en Bretton Woods, en 1944. El mundo ordenado según los vencedores de la SGM ha terminado. Se hace imperioso ordenar un nuevo mundo.
El mandamás de Francia, aprovechando la circunstancia para lograr de que su nación recupere un status de nación potencia que se ganó a fuerza de bayoneta con Napoleón y que perdió entre Vietnam y Argelia, entre 1954 y 1962, ha tomado la iniciativa.
Che, Bush, hay que reordenar el mundo, le habría dicho Sarkozy a su colega americano si el francés hablara la lengua criolla.
Y claro, de paso le habrá dicho: Mirá, negro. El mundo cambió. Está Alemania, está China, está India, está Brasil. Vamos a tener que incluirlos en el mundo nuevo. Algo así. En la gangosa lengua francesa, con los modales de un señor educado, pero algo así le habrá dicho.
Y allá va el mundo, camino de un reordenamiento. La moneda patrón no sirve más. Ahora tienen que ver cómo la sacan de circulación, dejando concha para arriba a media humanidad y, de paso, se pondrán a discutir cómo se reparten el mundo. Esta riqueza pa’ vos; esta riqueza pa’ nosotros…
Qué saldra de esto, nadie tiene la menor idea. Vos leés y leés y la única conclusión que sacás de todo lo que leés es que nadie, absolutamente nadie sabe nada.
Entonces es cuando soy asaltado por esa sensación de felicidad de la que hablaba al principio. Claro: Si ellos, que son lo que saben, no saben, yo, que no sé, ¿cómo podría saber?
Porque mis pobres conocimientos que yo tengo de todo este barullo son de manual. Y ese conocimiento de manual a mí me dice: Mirá, la salida de esto es la guerra. Una gran guerra. Es lo que dice el manual.
Y como esa perspectiva es terrible, entonces mi conciencia emocional me dice: No, loco, ¿qué estás diciendo? Estás repitiendo boludeces de manual. ¿Qué guerra? ¿Estás en pedo, vo’? ¡No, qué guerra! Primará la cordura entre los líderes del mundo y el reparto será pacífico. Y yo le pregunto a mi otro yo: ¿Estás seguro? Y mi otro yo me responde: Sí, gil. Si vos no sabés nada. ¡Ignorante!
Y es ahí cuando me siento feliz. ¡Ah! ¡Qué felicidad ser ignorante!
No, no habrá guerras. Ésas son sandeces de manual.
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Alfredo Arri (Thedoro) 26/10/08 11:10
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Muy bueno lo tuyo.
Vos sabes mucho, ya que sabes que no sabes. Sabes, los boludos que tengo a mi alrededor que se creen que saben de esto y que saben de aquello y no saben un carajo de nada. Pero los tipos actúan como si supieran, hablan como que saben, aconsejan con suficiencia como si supieran mucho de todo.
Todos hablan del dólar, de la crisis del 29, de la caída de las bolsas, la recesión, la economía real, la crisis de credibilidad, la intangibilidad de los fondos, de los corralitos, de la inyección de miles de billones de dólares para salvar el modelo capitalista, los valores de los comoditis, las devaluaciones, de esto, de aquello.
Parece que Busch ya casi logra estatizar la Banca Mundial. ¿El próximo objetivo no será ir por la reforma agraria?
Si sigue así lo van a tildar de trotzquista, marxista, o lenninista.
Che Theo que te dice la patria, la grande unica, aqui tu, bajo la sombra de un arbol, en tu vos. Fascinante este dialogo contigo mismo….. tal ves sera que la verdad la lleve el Zahir Borgeano?. Pero que mejor pecar por ignorante, que bruto por saber.
salud y suerte
Incertidumbre es la palabra. Genera caos, panico, a gente como muchos, como vos, como yo..gente que busca seguridad y no la encuentra.
Me gusta mucho leerte, un abrazo.
Gracias, amigos, gracias a todos!!
Un abrazo