Sólo una vez
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Sólo una vez.
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Ya verás cuando te llegue el día
en el cual confieses un te quiero
y encuentres en el rostro de la otra
o del otro
la mirada irrepetible
del asombro, la sorpresa, la alegría.
Ya verás cuando te llegue el día
en que oigas el te quiero que te asombre
y encuentres en el rostro de la otra
o del otro
la mirada indescifrable
de quien ama o cree que ama
y dice lo que siente o cree que siente
y promete lo que acaso nunca cumpla
y selle con un beso
la promesa (o la mentira) y la mirada.
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Alfredo Arri noviembre 2009
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